Comentario: El consentimiento informado asistido en Cuba: analisis normativo y propuestas
Como futuro médico, este artículo me resulta especialmente revelador porque conecta directamente con lo que vivimos a diario en hospitales y consultorios. Me parece valioso que se señale el desfase entre la Constitución de 2019 y una ley de salud pública de 1983, que aún hoy rige muchas de nuestras prácticas. En mi formación, se nos inculca el respeto al paciente, pero el trabajo evidencia cómo el modelo paternalista sigue presente, sobre todo con adultos mayores.Lo más interesante desde el punto de vista científico y tecnológico es la propuesta de protocolos multidisciplinarios y el uso de las voluntades anticipadas. Incorporar herramientas como evaluaciones estandarizadas de la capacidad decisoria, apoyadas en criterios psicológicos y sociales, sería un avance enorme. También echo de menos una reflexión sobre cómo las historias clínicas digitales o los registros de voluntades anticipadas podrían facilitar este proceso.En lo social, el texto me hace pensar en las familias que acompañan a pacientes con deterioro cognitivo. La falta de regulación clara genera angustia y conflictos. Si el nuevo proyecto de ley logra armonizarse con el Código de las Familias, estaríamos dando un paso gigante hacia una medicina más humana y respetuosa con la autonomía, especialmente en una Cuba envejecida.Este trabajo, constituye un análisis necesario que nos recuerda que la ciencia médica no puede ir por delante de los derechos de las personas. Esperemos la nueva ley se apruebe pronto y venga acompañada de la formación ética y técnica que merecen nuestros pacientes mayores.
Estudiante Dayana Velazco Ávila UCMH FCM Calixto García (2026-05-02)
